{NOELIA CASTILLO HA MUERTO POR EUTANASIA. UN DOLOR QUE ATRAVESÓ DEMASIADO.}

Noelia Castillo murió por eutanasia este 26 de marzo de 2026, después de varios años de lucha tratando de conseguirlo. Noelia fue abusada de forma grupal y violenta; como consecuencia de eso, intentó quitarse la vida lanzándose desde un quinto piso. Intento fallido, que terminó dejándola parapléjica. Hablamos de su historia no para juzgarla, sino desde el más profundo respeto hacia alguien que fue atravesada por un dolor que simplemente fue demasiado.
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Me han preguntado mucho qué pienso sobre este caso desde mi posición de profesional de la salud mental. Sé que hay muchísimas opiniones al respecto en Internet y en todas las redes sociales. No sé si éste escrito refleje exactamente una perspectiva psicoterapéutica, sin embargo es un escrito honesto y es lo que tengo para ofrecerles:


A diferencia de lo que muchos creen, el trabajo del psicólogo no es ser el policía de la moral. En psicoterapia, no se busca que el paciente tome las decisiones "más morales o éticas", se busca que sea efectivamente él quien las tome y que sea consciente que es él quien las toma. Por lo mismo, en este post no voy a hablar acerca de si la decisión de Noelia Castillo es moral o no, pero sí voy a hablar de algo más.

Cuando comenté en mis historias de Instagram que “como sociedad le fallamos”, no me refería a que le fallamos al no evitar que ocurriera su muerte. Me refería a que le fallamos porque fallamos en construir un contexto que la protegiera.
Fallamos porque hemos creado un sistema egoísta, que es cada vez más replegado dentro de si mismo, al cual "no le interesan los niños porque yo igual no quiero tener hijos y no soporto a las infancias". Fallamos porque seguimos viendo a la mujer como un objeto, uno que existe únicamente para ser visto, tocado, usado, exhibido, pavoneado. Fallamos porque seguimos diciendo que "los hombrecitos no lloran" y con esto los privamos de un mundo emocional interno rico, elaborado, seguro de visitar, y con esa privación fomentamos la insensibilidad masculina y la agresión feral. Fallamos porque tanto individualismo y tanto "si te quita la paz no lo hagas" a diestra y siniestra, vendido como psicología de los límites, nos ha hecho olvidar que lo que nos trajo hasta acá en la línea de la evolución es la cercanía y la colaboración. El sostenimiento de lo incómodo. La capacidad de ver más allá de lo que yo necesito. Le fallamos porque somos una sociedad que ve como un fracaso los hogares multigeneracionales cuando en realidad (cuando las dinámicas son sanas) son la verdadera protección hacia la salud mental a lo largo de la vida.

Y todo esto pareciera que no tiene que ver, pero esto en realidad es lo que está detrás de la decisión de Noelia. La apatía, la distancia, el estigma, las heridas no resueltas.
Solo quien ha presenciado y acompañado múltiples procesos de psicoterapia (y especialmente de Abu50 s3xu4l) sabe que hay heridas que no sanan, que nunca sanarán, y que se vive el resto de la vida en duelo. La agresión sexu4l introduce un quiebre del yo, una disociación, un cuerpo que se siente constantemente invadido, una pérdida de control que sobrepasa. Porque muchos piensan que Noelia partió hoy, pero la realidad es que Noelia posiblemente nos dejó hace mucho tiempo ya.

La moralidad del asunto es lo que menos debiera importarnos, por lo menos no más que las causas que nos trajeron hasta aquí.


Andrea Desirée Cabrera-Lara
Guatemala Ciudad, Guatemala, Centroamérica.